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| CATALOGUE 2008 | ||||||||||||||||||||

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| NAZARIES | |
| GRANADA | |
Un aire tibio recorre las calles empedradas del Albaicín y las grandes avenidas arboladas que transcurren paralelas a la vega del río Genil. En verano, la proximidad de Sierra Nevada atenúa el calor sofocante del sur en una ciudad que, a media tarde, duerme el silencio aromático de los geranios que adornan los balcones. Granada es el paraíso de los que tienen la sensibilidad a flor de piel, porque su encanto penetra directamente a través de cada poro. Los califas musulmanes encontraron aquí ese manantial de placer que ellos mismos alimentaban con una arquitectura concebida para el deleite de los sentidos. La Alhambra, el monumento medieval más visitado de España, es el ejemplo perfecto, un palacio en el que la belleza artística no es menor que la del entorno natural en el que se encuentra. Sólo por la Alhambra, Granada es de obligada visita. Pero la ciudad ofrece aún más. El Albaicín, el barrio más antiguo, conserva el trazado clásico de las medinas árabes. Calles estrechas y empinadas donde encontrar tantos estímulos para los sentidos: la plaza de San Miguel Bajo es el lugar idóneo para disfrutar de los cardos, el remojón, la pipirrana, y de un buen vino, muy cerca del convento de Santa Isabel la Real. La Granada cristina habita en éste y en otros muchos monumentos: la Catedral, la Capilla Real y el monasterio de la Cartuja. Y convive con la Granada musulmana: no muy lejos se encuentran la Alcaicería, antiguo zoco, y el Palacio de la Madraza. Pocas ciudades ofrecen una fusión de culturas tan rica; el Islam y el Cristianismo han dotado a Granada a lo largo de los siglos de belleza y armonía. Campanarios, fachadas mudéjares, palacios musulmanes... componen una imagen cromática de singular belleza cuando se contempla desde la Alcazaba. En Granada, contemplar el paisaje adquiere categoría de rito artístico. |
Chikito:
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María La Canastera:
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Casa Pasteles:
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La Abeja:
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La Alambra:
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