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| CATALOGUE 2008 | ||||||||||||||||||||

Praga es un cuento de hadas. Sobre sus calles empedradas, entre sus edificios de adornados tejaditos piramidales, en sus escaparates refulgentes de cristales irisados... Callejear en Praga es como vivir en un cuento. La realidad desaparece y el ambiente te envuelve hasta llevarte a un mundo donde todo parece estar donde debe. Esa sensación de sentirse en un paisaje creado por los Hermanos Grimm se acentúa cuando recorremos el Puente Carlos, que permite a los habitantes de Praga, desde 1935, atravesar el río y acceder a Mala Strana. Allí, en el castillo, nos espera una ciudad en miniatura a pesar de la grandiosidad de su catedral o de sus palacios. Praga es teatro. Praga es teatro. Teatro negro en decenas de locales a la vuelta de cada esquina, como en Laterna Mágica, Ta Fantastica o en el Teatro Nacional y el Teatro del Estado, donde, además de representaciones de marionetas entre sombras, son frecuentes las funciones de danza y ópera. Música de Mozart, Vivaldi, Corelli, cada tarde, en casi cada iglesia: en San Nicolás, en San Jaime o en la Casa de la Ópera del Estado. Y también jazz en el Press Jazz Club, en el Metropolitan Jazz Club o en el Club Reduta, decorado con fotografías que reviven el momento en el que Bill Clinton hizo su debut como trompetista de jazz en este local. Praga es literatura. Ambiente y aroma a Kafka, a Rilke o Hasek, a letras y a tertulia en cafés como el Slavia, donde desde 1863 artistas, estudiantes, turistas o curiosos leen y charlan mientras toman un café, un pastel babovka o una espumosa pinta o mientras dejan flotar su imaginación sobre las aguas del río Moldava que fluye tras los amplios ventanales del Slavia. Praga es Historia. Historia de guerras y de culturas. Historia de una raza, la judia, que vivió allí algunos de sus peores momentos. Perderse en Josefov, el barrio judío, situado en la Ciudad Vieja (Stare Mesto) es revivir esos duros momentos, pero también disfrutar de una cultura reflejada en un su sinagoga gótica o en los edificios de arquitectura detallista o en su cementerio con 12.000 lápidas apiladas entre los siglos XV y XVIII. Praga es ritmo. El ritmo del movimiento de sus edificios góticos a la arquitectura modernista y Art Nouveau de la Ciudad Nueva (Nove Mesto). Un ritmo que concluye a paso de bals como lo hacen Ginger y Fred en el famoso edificio de Frank Gehry, que danza día tras día, año tras año, a orillas del río Moldava. |
Kampa Fish: Dvořák: Mozaica: Bellevue: Hergetova Cihelna: La Perle de Prague: Novomestsky Pivovar: Kogo: Barock: |
Nebe: Duplex Dance Club: Lavka: Lucerna Music Bar: Reduta Jazz Club: Agharta Jazz Centrum |
Adam Steiner: Taiza: Nina Fashion: Moser Glass: Studio Hany Havelkové a Radky Kubkové. Antikva: |
Plaza de la ciudad vieja: Museo Nacional de Praga:
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